Ellas prefieren las hachas

En 1892, Lizzie Borden asesinó presuntamente a su padre y su madrastra en su residencia de Fall River, Massachusetts, a puro golpe de hacha. Así se ganó para siempre un puesto en el imaginario popular del Occidente angloparlante, junto a personajes letales contemporáneos como Jack el Destripador, que cimentaron una prolífica mitología homicida de la que emanó años después corrientes artísticas como el cine slasher.

El aun polémico caso de la Borden, más allá de las persistentes dudas sobre su inocencia que mantienen viva su leyenda, patentó además un tipo criminal muy específico: la asesina con hacha, instrumento que en su dimensión más perversa se asocia comúnmente a las mujeres, aunque en cuestiones de trabajo y guerra sea un atributo asignado a los hombres.

Lizzie Borden (Imagen de dominio público)

Precisamente la extrema rudeza del hacha, en contraste con la delicadeza y la fragilidad que la cultura patriarcal asigna tradicionalistamente a las mujeres, determina una antitética y poderosa armonía, tan brutal y amenazante como seductora y sensual. Una mujer con un hacha ensangrentada en las manos, cual báculo que la distingue como soberana de la vida y la muerte, es una imagen esencial, telúrica, que remite a omnipotentes diosas matriarcales de la naturaleza de la Kali hindú.

El cine slasher ha hecho buen huso de este tipo o estereotipo criminal, desde precursores como el director William Castle, uno de los tardíos reyes del cine B clásico, quien en su película de 1964 El caso de Lucy Habin (Strait-Jacket) se aprovechó del temperamento excesivo de la diva en decadencia Joan Crawford, para convertirla en una asesina psicópata indetenible, con solo colocarle un hacha en las manos. En este presente revivalista y de nostalgia generacional, cintas como Lizzie Borden Took an Ax (Nick Gómez, 2014), Final Girl (Tyler Shields, 2015) y Censor (Prano Bailey-Bond, 2021), han dado nuevo filo a las hachas y nuevos bríos a las asesinas que las blanden sin misericordia.

Lizzi Borden Took an Ax (Gómez,2014)

Pearl (Ty West, 2022) suma una nueva deidad a este panteón de diosas desquiciadas portadoras de hachas insaciables, con un relato que además deviene parodia sádica del Hollywood más fantasioso, alegre e ingenuo al estilo de El mago de Oz (Victor Fleming, 1939). La protagónica Pearl (Mia Goth) es una desequilibrada e ilusionada Dorothy que espera ansiosa por el tornado que la arranque de su cárcel pastoral, liberándola de la vida sumisa e invisible que en 1918 le espera junto a su autoritaria madre y su desvalido padre.

El tornado nunca llega a esta América profunda, reprimida y puritana, de la que la joven es un síntoma purulento, un monstruo engendrado por el sueño mortal de la razón. De la soñada Oz, Pearl solo obtiene un espantapájaros inerte al que fetichiza en un arranque de libido. En vez del fiel perrito Toto, su mejor amiga y cómplice es el caimán Theda, destino final de sus víctimas mortales.

Pearl (Ty West,2022)

La exorbitante y melosa banda sonora de florida orquestación al estilo de La novicia rebelde (Robert Wise, 1965), sirve para subrayar la enajenación del personaje, y la reluciente paleta, émula del Technicolor, solo hace la sangre más roja, y los asesinatos a fuego, tridente y hacha mucho más nítidos, sin sombras que encubran la intensidad gore deseada.

Estrenada mundialmente en elpasado79º Festival de Venecia, Pearl es la precuela de X (2022), cuyo éxito determinó la producción inmediata de esta, y de una secuela titulada Maxxxine, que según West se desarrollará en 1985, siguiendo los pasos de la aspirante a estrella pornográfica que protagoniza X. Siempre interpretada por Mia Goth, una de las grandes cartas de triunfo de estos títulos, gracias a su aspecto y alma de Lolita pérfida, que la ubican justo en la parte más sensual de la fronteras con lo prohibido.

Sobreviene una trilogía que pudiera convertirse en franquicia feraz si logra mantenerse en las preferencias de los públicos siempre ávidos de violencia, sexo y lenguaje de adultos, algo que quizás ha evitado más de un desencadenamiento de un asesino en serie, gracias a los torrentes de adrenalina que provocan —contrario a lo predicado por las fuerzas de la “moral y las buenas costumbres”, que le acreditan influencias nefastas sobre las generaciones más jóvenes. 


Pearl

  • Dirección: Ti West
  • Guion: Ty West, Mia Goth
  • Reparto: Mia Goth, David Corenswet, Tandi Wright, Matthew Sunderland, Emma Jenkins-Purro, Alistair Sewell
  • Fotografía: Eliot Rockett
  • Música: Tyler Bates, Tim Wiliams
Antonio Enrique González Rojas
Últimas entradas de Antonio Enrique González Rojas (ver todo)
Antonio Enrique González Rojas
Antonio Enrique González Rojas
Artículos: 2